Quince consejos para emprendedores

Después de haber montado cuatro empresas, haberla liado mucho, y haber acertado a veces, he aprendido algunas cosas que me hubiera gustado saber antes de emprender. Ahora quiero compartir estos quince consejos para emprendedores, con los primerizos que pretenden dar el paso y montar una empresa por sí mismos. Así que ahí van, mis consejos para emprender:

1. No subestimes la dificultad de emprender.

Lo primero de todo es que sepas que emprender es muy complicado. Si piensas que vas a hacerte rico dedicándole un par de horitas al día a tu idea de negocio, mientras mantienes tu trabajo normal para tener algo seguro, estás muy equivocado. Ya que vas a estar compitiendo con otra gente que trabaja full time, que tiene financiación, y además experiencia previa. Y pese a eso no consiguen sus objetivos. Como para que tú te vayas a forrar en tus ratos libres.

Tienes que tener en cuenta que la mayoría de las empresas fracasan. Suelen decir que 9 de cada 10, pero incluso eso se queda corto, ya que solo consideran las que han llegado a constituirse. Un grandísimo porcentaje se quedan por el camino, en la fase de “idea en la que estoy trabajando”, pero sin llegar a hacerse realidad, ni siquiera a iniciarse.

Así que si te animas a emprender, simplemente ten presente que no va a ser un camino de rosas. Que, aunque es enriquecedor, hay muchas posibilidades de que no salga bien. Y que durante los próximos años vas a vivir en una constante incertidumbre. ¿Aun sabiendo esto quieres continuar? ¡Adelante!

2. Piensa en un negocio asumible

Si al final te decides, intenta que sea en algo acorde a tus recursos actuales o a los recursos que puedes conseguir. Para ello primero tienes que hacerte una idea de la magnitud de tu proyecto, para de este modo, poder calcular tus necesidades, y sobre esto determinar si puedes seguir adelante.

Estoy cansado de ver emprendedores que subestiman el tamaño de su proyecto, o que sueñan con ideas complejas para las que no tienen recursos, y por lo tanto se quedan en un callejón sin salida que no les permite empezar.

Por poner un ejemplo, a Rudo, mi empresa de apps llegan muchísimas personas que quieren construir una app como Facebook. Casi nada. Ven que Facebook es “solo una app” en su teléfono, y por eso creen que replicarla, o incluso hacer algo mejor es sencillo. Pero solo hay que hacer una pequeña investigación para darse cuenta que en Facebook trabajan unas 50.000 personas. Y ahora llega el momento de… ¿En serio piensas que tú vas a hacer en tu casa algo como Facebook? ¿Pero estás loco? ¿Cómo vas a hacer tu y cuatro amigos algo mejor que lo que hacen 50.000 de los mejores profesionales del mundo en Silicon Valley? Ay, me pongo malo con estas cosas. Yo siempre digo a los que me vienen con estas ideas que es como si una pequeña constructora de pueblo quisiera que su primer proyecto fuera construir el aeropuerto de Dubai. Pero construirlo con un par de carretillas y cuatro sacos de cemento. Igual se puede empezar por algo más pequeño ¿no?

Con esto no digo que no se pueda soñar con, algún día, ser como Facebook. Tampoco digo que no se pueda coger la app de Facebook, e intentar mejorar una de sus cientos de funcionalidades. Pero sí que digo que es imposible que yo en Valencia con 4 personas haga una app mejor que otra en la que la que trabajan 50.000 personas cada día. Así que piensa en un negocio de un tamaño que puedas asumir, sin que eso signifique que no dejes de soñar en como ser en el futuro. Es mucho mejor empezar un negocio pequeñito, que soñar y soñar durante años en uno tan grande que no se llegue a iniciar.

3. Piensa en un negocio que te motive

Vas a pasar mucho tiempo trabajando en tu proyecto, así que intenta que al menos sea en algo que te motive. La pasión es la única manera de seguir adelante cuando lleves meses sin cobrar y trabajando sin parar. Eso sí, ten en cuenta que la motivación no va a ser lo que determine el éxito de tu negocio, simplemente es lo que te va a ayudar a estar más feliz con lo que haces.

4. Emprende en algo de lo que sabes

Pese a lo anterior, no te metas en un negocio del que no tienes ni idea solo por que te guste. Ten en cuenta que vas a competir con gente experta que lleva años trabajando en el sector, y que al no conocer de primera mano el mercado vas a basar todos tus planes en pajas mentales y no en realidades. En tu Excel va a funcionar genial, pero tiene menos fiabilidad que las promesas de los políticos.

5. No lo apuestes todo a una sola carta

Pese a que hayas seguido los consejos anteriores eligiendo un negocio asumible, que te motive y del que sabes, no lo apuestes todo a que va a funcionar. Recuerda el primer consejo: emprender es difícil. Trabaja duro en el proyecto, dalo todo para sacarlo adelante, pero deja algo por si las cosas no van bien. Con esto quiero decir que si tienes hijos no hipoteques tu casa y pongas todo tu dinero para montar una idea loca. Que si tienes 10.000€ en la cuenta, no pongas los 10.000€ de primeras. Que evalúes bien que puede pasar si no funciona, y que si no funciona la opción no sea quedarte en la calle, sin dinero ni para comer.

Yo abrí en 2012 una tienda de ropa en franquicia de la marca Superdry en Valencia, porque me gustaba el mundo de la moda y me gustaba su ropa. Sin tener ni idea del mercado ni haber trabajado en el sector. Aposté todo lo que tenía basándome en un Excel, y al principio salió tan mal que tuve que irme a vivir a la casa de los padres de un amigo, trabajar 10 horas seis días a la semana y acostumbrarme a subsistir con menos de 150€ al mes. Luego lo reconducimos, pero nunca volveré a apostar todo a una carta, porque lo pasé muy mal. Si vuelvo a emprender, lo haré con una cierta seguridad de que, si sale mal, puede seguir viviendo con una base de tranquilidad.

6. Olvídate de los NDAs

Una vez que ya tengas tu idea clara y vayas a empezar a ejecutarla, por favor, olvídate de los contratos de confidencialidad. Odio firmar contratos de confidencialidad con gente que tiene ideas mágicas que le van a hacer rico, pero que no pueden decir a nadie porque se las roban. Tienes muchas cosas más productivas que hacer que poner barreras entre tu y tus primeros colaboradores, empleados, proveedores y clientes. Perdona que sea duro, pero dudo mucho que tu idea sea tan única que, habiendo 7.700 millones de personas en el mundo, seas al único al que se le ha ocurrido. Y si siendo así tu idea es tan básica que por contársela a alguien ya te la puede copiar y a ti te deja de servir, es que es una mierda de idea. Si tu idea es tan frágil que, si se la cuentas a alguien te la puede robar, ¿cómo la vas a dar a conocer? ¿cómo vas a conseguir clientes si no les puedes contar en qué consiste tu negocio?

Habla de tus ideas y de lo que quieres hacer a todo el mundo, ya que cuanta más gente las conozca, mayor feedback tendrás. A no ser que hayas inventado la fórmula para librarnos del Covid, tu idea no vale nada de nada, lo que vale es como la ejecutes.

7. Firma un pacto de socios

Si tienes socios, firma un pacto con ellos cuando constituyas la empresa. Un pacto de socios es un documento privado que establece determinadas reglas sobre vuestra para evitar problemas futuros. Y es que al principio todo es buen rollo, pero el trabajo diario acaba haciendo mella. En un pacto de socios se tratan temas como:

La dedicación. Determina el tiempo que cada socio trabajador debe dedicar a la empresa. Por ejemplo, se puede establecer que la dedicación mínima sea de 40 horas a la semana.

La permanencia. Por ejemplo, que se deba permanecer dos años trabajando a tiempo completo en la empresa, y si no se cumple se tengan que trasmitir las participaciones a su valor nominal al resto de los socios.

La no competencia. Prohíbe que los socios compitan individualmente, o tengan acciones en otra empresa competidora, durante un tiempo.

La transmisión de participaciones en caso de entrada de nuevos socios o salida de los actuales.

8. No pierdas el tiempo haciendo planes

A la hora de empezar con tu negocio, no hagas planes de empresa, ni Excels con supuestos ingresos y gastos, ni DAFOs, ni complejos análisis de mercado. No necesitas decenas de documentos, ya que nada de lo que imagines va a salir como piensas. Así que simplemente empieza a hacer algo real, cuanto antes. Saca tu web, diseña tu logo, haz llamadas a posibles clientes, empieza a construir tu producto o tu servicio… Pero no esperes a lanzarlo hasta que sea tan perfecto como has soñado. Todo lo contrario, debes empezar con un MVP o Producto Mínimo Viable. Algo con lo que puedas validar tu modelo y que no tiene que tener cientos de funcionalidades ni automatizaciones. De hecho, dicen que si tu MVP no te da vergüenza es que has salido tarde. Así que dejas los planes y da un paso, y una vez que lo hagas, aprende todo lo que puedas de lo que has hecho, itera, cambia, y vuelve a aprender… hasta que lleguen los resultados.

9. Centra todos tus esfuerzos en buscar un cliente

Usa todo el tiempo que ibas a malgastar en hacer planes en buscar a un cliente real que quiera comprar o contratar tu producto o servicio. Olvídate de los temas burocráticos y céntrate en vender, ya que una vez tienes un cliente, ya tienes tu empresa de verdad.

10. Ponte un horario y un sueldo como trabajador

Distingue entre la condición de socio y de trabajador. Los socios son las personas que poseen un número determinado de acciones en una empresa, y por ello tienen derecho a unos dividendos. Los trabajadores son las personas que efectúan un trabajo en la empresa y por ello obtienen un sueldo. Por ello, si realizas un trabajo para la empresa, y en cuanto entre algo de dinero, ponte un horario y un sueldo. No trabajes sin parar solo pensando en los beneficios futuros, sobre todo si tienes otros socios que no están trabajando.

11. Ten claro tu objetivo

Una vez que tu negocio funciona, no dejes que el día a día te impida ver a donde quieres llegar. Tienes que tener muy claro tu objetivo y este debe ser muy simple. Nosotros en Rudo, por ejemplo, tenemos desde casi el inicio el sueño de ser la empresa número uno de España en desarrollo de apps. No la segunda ni la tercera, no una empresa grande ni una empresa que facture mucho. No alguien que haga todo tipo de software. Simplemente los número uno de apps.

Cuando tienes claro tu objetivo es mucho más fácil tomar decisiones, ya que sabes que debes decir que si a cualquier cosa que te haga llegar a ese objetivo, y que no a cualquier cosa que te aparte de él. Y te aseguro que decir que no se convierte en tan importante como decir que si. En nuestro caso nos han pedido cientos de veces que hagamos el marketing de las apps que hacemos, que hagamos su logo o que hagamos su web. Y siempre hemos dicho que no, ya que aunque parece un negocio fácil y directo, nos aleja de nuestro objetivo.

12. No siempre tienes que innovar

A veces nos obsesiona innovar, parece que todas las empresas tienen que hacer cosas nuevas y espectaculares, cuando la mayoría de las veces simplemente tenemos que copiar lo que se está haciendo en el mercado, intentando hacerlo más barato o mejor en algún aspecto. Así que no hace falta que siempre te obsesiones en buscar la cuadratura del círculo, mira lo que hace la competencia y copia lo que funcione.

13. Céntrate y prueba hasta que algo funcione

Al haber nacido en una aceleradora de empresas, he tenido la posibilidad de rodearme de muchas otras que estaban empezando. Las empresas que han funcionado mejor son las que se han centrado en lo que estaban haciendo, probando opciones para descubrir las que funcionaban y para descartar las que no. Pero centradas. Las que han querido hacer de todo, inventando cada día nuevas líneas de negocio y nuevas funcionalidades han tendido a fracasar. Por querer hacer 100 cosas, no han hecho ninguna bien. Así que céntrate en lo que estás haciendo.

14. Deja ir

Si en algún momento ves que tu negocio no va, déjalo ir. No te enamores de tu proyecto hasta el punto de dejar que te hunda. Enamórate de tu trabajo, de lo que estás haciendo en ese momento, pero si objetivamente no va, apártate y empieza otra cosa.

Mi primera empresa era una editorial de revistas. De las de papel. Durante cinco años nos fue super bien y llegamos a ser el número uno del sector de revistas para adolescentes. Pero llegó internet, y con ello nuevos hábitos de consumo de contenidos, sobre todo entre los más jóvenes. Nuestros lectores dejaban de comprar revistas y se pasaban a las redes sociales y a Youtube. Podía haberme empeñado en luchar contra el mundo y seguir apostando todo por mi editorial, pero me di cuenta de que el mundo iba a ser más poderoso que yo. Así que vendí mi parte de la empresa y me puse a hacer otra cosa. Un año después la empresa que había vendido quebró, ya que había sido imposible luchar contra internet. Creo que fue una de mis decisiones más acertadas, porque supe llevarme por la razón y no por el corazón.

15. No tomes al pie de la letra los consejos de nadie

Intenta aprender de la gente que ha emprendido antes, pero no tomes al pie de la letra sus consejos para emprender. Ni por supuesto los míos. Utiliza tu pensamiento crítico, escucha con atención, coge lo mejor de cada uno, y opta por hacer aquello en lo que creas de verdad. Si hubiera un método para emprender con éxito, yo no estaría aquí escribiendo esto, estaría llevándolo a cabo.

Así que se tú mismo, trabaja duro, y ¡a por ello!

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